Calígula de Albert Camus. Im-prezionante. Hace poco la vi representada: por ello, por ver algo tantas veces leído, aunque sea a extractos la mayoría de las veces, y por hacer un poco de publicidad impúdica a mi espacio (he escrito sobre el tema

)

, pues pongo aquí 2 fragmentos

, ¡espero que os gusten! aunque evidentemente, no sirven para resumir la obra.
Caligula: ¿Te parece que dos hombres que tienen igual grandeza de alma, igual orgullo, puedan hablarse al menos una vez en la vida con el corazon en la mano como si estuvieran desnudos uno frente a otro, despojados de sus prejuicios, de sus intereses particulares y de las mentiras en que viven?
Quereas: Me parece posible, Cayo, pero te creo incapaz de hacerlo.
Caligula: Tienes razon. Tan solo queria saber si pensabamos lo mismo. Por lo tanto pongamonos las mascaras y utilicemos nuestras mentiras. Hablemos como se combate, cubiertos hasta el puno. Quereas, por que no me amas?
Quereas: Porque nada hay en ti que sea amable. Porque esas cosas no pueden exigirse . Ademas, porque te entiendo demasiado y nadie le gusta ver en los demas el rostro que trata de esconder en si.
Caligula: ¿Por qué me odias?
Quereas: Te equivocas en esto, Cayo. Te juzgo nocivo, cruel, egoista y vanidoso. Pero no puedo odiarte porque no te creo feliz. Tampoco puedo despreciarte porque se que no eres cobarde.
Caligula: Entonces, ¿por que me quieres matar?
Quereas: Ya te lo he dicho. Te considero nocivo. Me gusta la seguridad y me es necesaria. Casi todos los hombres son como yo. Son incapaces de vivir en un mundo en cuyo seno pueden instalarse de repente las ideas mas extranas y en el que, las más de las veces, ese pensamiento penetra en la realidad como un cuchillo en el corazón. No, yo tampoco quiero vivir en un mundo asi. Prefiero saber por dónde piso.
Calígula: La seguridad y la lógica no van a la par
Quereas: Es cierto. No es lógico, pero es sano.
Calígula: Continúa.
Quereas: No tengo nada más que decirte. No quiero entrar en tu lógica. Tengo otra idea de mis deberes de hombre. Sé que la mayoría de tus súbditos piensa como yo. Eres molesto para todos. Es natural que desaparezcas.
Caligula: Todo eso es muy claro y muy legítimo. Para la mayoría de los hombres hasta sería evidente. No para ti, sin embargo. Eres inteligente y la inteligencia se paga cara o se niega. Yo pago, pero tú, ¿por qué no la niegas y no quieres pagar?
Quereas: Porque tengo ganas de vivir y de ser feliz. Creo que no es posible ni lo uno ni lo otro llevando lo absurdo hasta sus últimas consecuencias. Soy como todo el mundo. Para sentirme liberado de ello, deseo a veces la muerte de aquellos a quienes amo, codicio mujeres que las leyes de la familia o de la amistad me vedan. Para ser lógico, debería entonces matar o poseer. Pero juzgo que esas ideas vagas no tienen importancia. Si todo el mundo se metiera a realizarlas, no podríamos vivir ni ser felices. Una vez más lo digo: eso es lo que me importa.
Caligula: Así que necesitas creer en alguna idea superior.
Quereas: Creo que unas acciones son más bellas que otras.
Caligula: Yo creo que todas son equivalentes.
Quereas: Lo sé, Cayo, y por eso no te odio. Pero eres molesto y tienes que desaparecer.No me basta el amor, eso lo comprendí entonces. Amar a una persona es aceptar envejecer con ella. Yo no soy capaz de semejante amor. Drusila vieja era mucho peor que Drusila muerta. La gente cree que un hombre sufre porque su ser amado muere de súbito. Pero su auténtico sufrimiento es menos fútil: sufre porque se da cuenta de que tampoco la pena dura. Hasta el dolor carece de sentido. Ahora soy aún más libre que hace años, porque me he liberado del recuerdo y la ilusión. ¡Sé que nada dura! ¡Saber eso!