Este domingo me fui a fotografiar pajaritos. Un total fracaso, los cabrones echaban a volar según me acercaba a ellos. Saqué algunas fotos, pero ninguna buena. Si quiero volver a hacerlo tendré que confiar en la suerte o aprender a camuflarme, supongo. Para resarcirme hice luego una serie de pruebas para fotografiar una gota de agua. Eso me salió mejor de lo que esperaba:

(imagen alojada en
flickr)
Estaba un poco sucia, aun así espero que le guste a Agua
La fotografía de gotas de agua tiene su problemática particular. Es necesario un tiempo de apertura extremadamente pequeño, por ejemplo, esa foto de arriba está tomada con una exposición de 1/2000 s (lo mejor que permite mi cámara). Pero así entra muy poca luz, y para compensarlo es necesario abrir el objetivo al máximo y elevar la sensibilidad del sensor. Ambos factores están tambien limitados (la apertura tiene un máximo, y mucha sensibilidad empeora la calidad de la imagen), así que en definitiva lo que hace falta es una muy buena iluminación. Para ello hice la fotografía al aire libre un día despejado, y con flash a unos 15 cm de la gota.
Creo que aun podría hacerlo mejor tomando la fotografía en pleno mediodía solar (esa la tomé sobre las 6 de la tarde) y, tal vez, empleando tambien luz artificial. Aunque me temo que para que la luz artificial se note algo frente a la del mediodía solar debería usar unos focos que están fuera de mi alcance.